PLAGUICIDAS Y AGROTÓXICOS: LA NECESIDAD DE UN DEBATE AMPLIO Y DEMOCRÁTICO

Una de las peores caras del agro negocio transnacional y la industria alimentaria corporativa lo constituyen los llamados plaguicidas, los cuales entre otros agroquímicos biocidas, forman parte de un paquete tecnológico funcional a la producción agrícola y forestal de exportación, la cual se realiza normalmente a través de monocultivos intensivos y extensivos de alto impacto eco sistémico, incluyendo la salud de trabajadoras, trabajadores agrícolas, campesinas, campesinos y comunidades rurales en general.

Los plaguicidas clasificados como altamente peligrosos (PAP) representan el 35% de las ganancias de las grandes corporaciones agroquímicas del mundo (BASF, Bayer, Corteva, FMC y Syngenta). En conjunto, estas empresas controlan cerca de dos tercios del mercado mundial de agroquímicos y conforman a su vez poderosos grupos de lobby internacional para favorecer sus negocios especialmente en los países del sur global.

La reciente aparición en los medios del informe de la Contraloría de la República impugnando la autorización del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) para el uso de 99 plaguicidas en Chile prohibidos en la Unión Europea (de los cuales 40 son clasificados como altamente peligrosos) desnudó por completo la falta de rigurosidad técnica para evaluar sanitaria y ambientalmente el uso de agroquímicos intrínsecamente tóxicos. Las conclusiones son demoledoras: No solo se omite el sistema comparado de referencia constituido por la norma de la Unión Europea (UE) en la materia (donde prima el principio precautorio), sino que además no existe una evaluación de riesgos ni de impactos para su aprobación de uso ni tampoco se contempla la consulta a grupos de interés, el diálogo público intersectorial y la incorporación de variables territoriales en el análisis.

Las consecuencias socioecológicas y sanitarias de los plaguicidas y agrotóxicos son variadas y en múltiples escalas. Se ha documentado ampliamente malformaciones congénitas en hijos e hijas de temporeras, alteraciones genéticas en las mismas temporeras, entre muchas enfermedades asociadas al uso de plaguicidas. De acuerdo a estudios realizados en Chile, los niveles de exposición a plaguicidas en población general y ocupacional son superiores a los encontrados en estudios internacionales, mientras que en la región de Maule investigaciones refieren a la presencia de trazas de plaguicidas altamente peligrosos en la orina de niños y niñas, donde se ha evidenciado su deterioro cognitivo, sensorial y motor, además de enfermedades neurológicas en habitantes de zonas rurales en general. 

 

A eso ha de sumarse la pérdida de biodiversidad, la aniquilación de polinizadores como las abejas, la contaminación de aguas por residuos químicos y un largo etcétera.

La pregunta que salta a la vista sin la necesidad de ser un experto es el donde radica la enorme laxitud normativa que regula los químicos de uso agrícola frente a un problema grave que se encuentra tremendamente invisibilizado. Provisoriamente y siguiendo la tesis de Lowy, el discurso neoliberal – productivista sobre los plaguicidas y agrotóxicos está basado en construir legitimidades sobre los procesos productivos insertos en la lógica tecno-económica que propone y promueve. Desde una visión eco-política, las definiciones como “plaga”, “plaguicidas” o “agroquímicos, así como la “necesidad” detrás de su uso tienden a construirse hegemónicamente por parte de los grupos de influencia, los cuales como ya hemos comentado son minoritarios y pertenecen a la elite corporativa que empuja con todo un sistema alimentario global que en la realidad está destinado a la acumulación de capitales y no a proporcionar una alimentación adecuada, soberana y saludable a los pueblos del mundo. Por su parte el papel de la ciencia hoy lejos de proporcionar su mentada objetividad, más bien nos muestra que el saber posee condiciones de generación y que nada está más lejos de constituir conocimiento verdadero que aquel que se estimula, promueve y financia desde estas grandes corporaciones.

Si asumimos entonces que hay una fuerte dimensión política que mediatiza el problema de los plaguicidas y agrotóxicos, reinstalar la discusión como tal en los movimientos socioambientales y campesinos es perentorio. Los esfuerzos de organizaciones que han desarrollado un trabajo consistente hace ya más de 25 años como la Red Acción Plaguicidas Latinoamérica (RAP-AL) y su versión en Chile (RAP Chile) pueden nutrir el cúmulo de experiencias y perspectivas que se requiere instalar a escala territorial.

El carácter agrícola y forestal de la Región del Maule y las demostradas implicancias que esta tiene en la dinámica agroexportadora nos ponen en un sitial particular, donde la cuestión de los agrotóxicos requiere no solo se sensibilidades y visibilidades, sino de un debate profundo sobre las condiciones de posibilidad para la agroindustria y como, desde los saberes populares, somos capaces de elaborar discursos alternos que pongan al menos en tensión un tema lleno de certezas incompletas y verdades acomodaticias al capital alimentario nacional y global.

Referencias

2018 Unearthed – Greenpeace, Public Eye NGO (2018)

“Exposición a plaguicidas en Chile y salud poblacional: urgencia para la toma de decisiones”

Disponible en https://unearthed.greenpeace.org/2020/02/20/pesticides-croplife-hazardous-bayer-syngenta-health-bees/

ROZAS, M (2019). Red de Acción en Plaguicidas RAP Chile.

“Informe sobre la situación de los plaguicidas altamente peligrosos en Chile”

Disponible en https://ipen.org/sites/default/files/documents/informe_final_hhp_chile_15_enero_2019.pdf

MUÑOZ – QUEZADA T, Et al

“Predictors of exposure to organophosphate pesticides in schoolchildren in the province of Talca – Chile”

Disponible en https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0160412012001225

ZUÑIGA – VENEGAS L. Et al (2020)

“Revealed: The pesticide giants making billions on toxic and bee harming chemicals”​

Disponible en https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0213911120301291 

LÖWY. C (2019). Tesis doctoral. Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires.

“La construcción del discurso agroquímico plaguicida de la OMS a los territorios.

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